Tuesday, August 30, 2011

Ambrose Chapel

No he estado nunca en el lugar que para mí mejor representa -significa, simboliza, encarna, materializa- la ciudad de Londres. Ese lugar no está propiamente en Londres, sino en una película de cine. Apenas ocupa unos segundos, unos fotogramas.


Sale en El hombre que sabía demasiado, de Hitchcock. La segunda versión, la "americana", con Doris Day y James Stewart. Como me pasa con todas las películas de Hitchcock, me ha marcado profundamente el haberlas visto por primera vez de pequeño. Las imágenes se quedan ahí, incrustadas en un lugar extraño del subconsciente, entre el miedo y el sueño y el sexo y la violencia y la esperanza y la angustia. Este verano pensé en visitar esa calle mágica, con sus farolas y ladrillos que representan para mí el más puro Londres. Ese punto de fuga ocre -los tejados, las ventanas, las nubes- que son como un espejo raro que llevamos dentro. Buceé por internet y descubrí que se trata de Vicary Street, en Brixton. La Ambrose Chapel de la película (los exteriores) es en realidad St. Saviour's Church. Al final decidí no buscarla, por varias razones: quedaba un poco lejos, me sentiría muy friqui paseando por allí y sería como destrozar de un plumazo las ensoñaciones de la infancia. Mejor que siga así, intacta.

Monday, August 29, 2011

Retomar el tono

Se acabó el verano y, aunque hay cosas que contar, no hay ganas de contar nada. Cuestión de ánimo, supongo. Un mes, o más, trampeando con las palabras, evitándolas, refugiándome en las imágenes. En realidad me gustaría trocear las ciudades, recorrerlas calle a calle, repasarlas edificio a edificio, como un mapa plegable de recuerdos, pero no hay humor para aburrir. Incluso hay miedo de aburrirse a uno mismo, que quizás es peor. La escritura es un tono. Contar que no hay ganas de contar quizás sea la única forma de retomar el tono, aunque en el trance es inevitable aburrir, aburrirse. Esta parte, escalera necesaria, hay que saltársela, hacer como si no existiese, hacerla para olvidarla, subirla pero no leerla. De Beckett para abajo, más allá del grado cero. Bajo cero.
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Refugiarse en los libros es, quizás, la mejor solución. Schopenhauer y los años salvajes de la filosofía, de Rüdiger Safranski. “Una filosofía entre cuyas páginas no se escuche las lágrimas, el aullido y el rechinar de dientes, así como el espantoso estruendo del crimen universal de todos contra todos, no es una filosofía”. Son los años salvajes de la filosofía: Kant, Fichte, Schelling, el Romanticismo, Hegel, Feuerbach, el joven Marx… Según se dice, nunca hasta entonces se había depositado tanta pasión en el pensamiento filosófico. La causa principal fue el descubrimiento del YO.
Schopenhauer pensó las tres grandes humillaciones de la megalomanía humana:
-La humillación cosmológica: nuestro mundo no es más que una de las innumerables esferas que pueblan el espacio infinito.
-La humillación biológica: la inteligencia sirve únicamente para compensar la falta de instintos y la inadecuada adaptación al medio.
-La humillación psicológica: nuestro yo consciente no manda en su propia casa.
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Ni siquiera esta vez he contado la cena gallega del Círculo Solana. La crónica repetida de todos los años, como un eterno retorno de lo bueno, mientras el cuerpo aguante. Mejor no estropear la postal nocturna con palabras: a nuestros pies, la playa de Areas; las luces al fondo, tras la oscuridad del mar, como estrellas que se han caído; en la mesa, vino, palabras, navajas (de mar). Sólo hay que pulsar el botón de debajo de la mesa y empiezan los fuegos artificiales por el horizonte.

Tuesday, August 16, 2011

Londres 1903



Filmado por Thomas Edison.
It's like time traveling: you get up close and personal with ordinary people going about their daily business, like taking a taxi at one of the entrances to Hyde Park and catching boats at the Embankment on the Thames - perhaps to work. There's the general bustle of the traffic, with individuals occasionally moving into the middle or into the foreground to make a more human connection. There are familiar landmarks, such as the Law Courts, Sir Christopher Wren's St Mary-Le-Strand and Westminster Abbey and Big Ben. Familiar brand names flash up every so often, like old friends - just to bring this world a little closer to our own - such as Nestles and Lipton's Tea. And there's the (perhaps unexpected) chaos of the traffic in often dust-clogged streets.

Sunday, August 14, 2011

La piscina

Es bonito el azul de la piscina. Tiene algo poderoso, contundente.
Los pájaros atravesando el cielo, la respiración entrecortada, el ocre del ocaso en la fachada que se aleja mientras te alejas nadando a espalda, lentamente.
El silencio de Dios bajo el agua, cuando no hay más que una figura cúbica desierta y todos están fuera, remotos, invisibles, con sus afanes, y uno escucha la nada de su cuerpo sin peso, como un cadáver flotante y mudo.
La nada sorda, el silencio azul de una piscina... mística.
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Era uno de esos domingos de mediados del verano, cuando todos se sientan y comentan “Anoche bebí demasiado”. Así empieza el famoso relato "El nadador" de John Cheever. Podría ser hoy, podría ser cierto. Cuando a Neddy Merrill, sentado al borde del agua verdosa (una mano sumergida, la otra sosteniendo un vaso de ginebra), se le ocurrió que dirigiéndose hacia el suroeste podía llegar a su casa por el agua. Le parecía ver, con el ojo de un cartógrafo, esa hilera de piscinas, esa corriente casi subterránea que recorría el condado.

Wednesday, August 03, 2011

El nº 15 de Usher Island


Hay que dejar reposar el viaje, antes de adentrarse de nuevo en él.

Wednesday, July 13, 2011

There is an End - The Greenhornes

Words disappear, Words once so clear, Only echos passing through the night. The lines on my face, Your fingers once traced, Fading reflection of what was. Thoughts re-arrange, Familar now strange, All my skin is drifting on the wind. Spring brings the rain, With winter comes pain, Every season has an end. I try to see through the disguise, But the clouds were there, Blocking out the sun (the sun). Thoughts re-arrange, Familar now strange, All my skin is drifting on the wind. Spring brings the rain, With winter comes pain, Every season has an end. There's an end...

Saturday, July 02, 2011

Paisaje invisible de calle conocida

"Nadie, supongo, admite verdaderamente la existencia real de otra persona. Puede conceder que esa persona esté viva, que sienta y piense como él; pero habrá siempre un elemento anónimo de diferencia, una desventaja materializada. Hay figuras de tiempos idos, imágenes espíritus en libros, que son para nosotros realidades mayores que esas indiferencias encarnadas que hablan con nosotros por cima de los mostradores, o nos miran por casualidad en los tranvías, o nos rozan, transeúntes, en el acaso muerto de las calles. Los demás no son para nosotros más que paisaje y, casi siempre, paisaje invisible de calle conocida.

Tengo por más mías, con mayor parentesco e intimidad, ciertas figuras que están escritas en los libros, ciertas imágenes que he conocido en estampas, que muchas personas, a las que llaman reales, que son de esa inutilidad metafísica llamada carne y hueso.
Y "carne y hueso", en efecto, las describe bien: parecen cosas recortadas puestas en el exterior marmóreo de una carnicería, muertes que sangran como vidas, piernas y chuletas del Destino. "
(Fernando Pessoa, Libro del desasosiego, trad. de Ángel Crespo)

Tuesday, June 28, 2011

"Irse a Madrid", de Manuel Jabois

Desde que me llegó al buzón el libro no he parado de reírme: en el sofá, junto a la piscina, en el autobús, hasta en el hospital… Lo que yo echaba de menos en su novela aquí rebosa desde la primera página: su personalísimo sentido del humor.
En Irse a Madrid y otras columnas Manuel Jabois ha reunido un buen número (casi 200 págs.) de sus artículos. Están, por un lado, los textos de su columna en Frontera D, una lección magistral sobre cómo elevar la autoparodia a una de las bellas artes: sirva de ejemplo esa maravilla titulada "Morir en Caneliñas". También encontramos algunos de sus artículos del Diario de Pontevedra, más informativos y/o periodísticos, con preferencia por los personajes curiosos de la actualidad, la política gallega y el fútbol universal, como esta joya sobre Ronaldo.
Y como es un todoterreno de la prosa periodística y de los géneros (sus entrevistas me parecen especialmente logradas), ahora también descarga sus pregones en Jot Down.
Jabois, moderno provinciano con ADSL (leído en toda la Península), acaricia las teclas del ordenador como un piano de prosa que va desparramando su música, pues el escritor fácil escribe como mea. Con el tiempo su estilo ha sabido ir despojándose de adornos y, quizás bajo la mirada protectora del patrón Solana, ha ganado en sobriedad y contundencia. La gracia y la inteligencia venían ya de fábrica.

Una de las cosas que más me gustan de la escritura de Jabois son esas frases escuetas que condensan toda la ironía y el escepticismo de la calle, esa sabiduría descreída que suele dar en el clavo con la mayor concisión: "Yo me hice periodista porque no quedaba otra", “No lo abro por el qué dirán”, “era un poco mi guerra”, “lo vi marcharse con la libreta bajo el brazo, alma de Dios”, “que ya eran ganas de enredar”, “Era oficial: me había cubierto de gloria”, “que tampoco era cosa de andarse con confianzas”, “Fue, la verdad, montarla por montarla”… En ellas lo coloquial se funde con lo mejor de la literatura, como en un Twitter inspirado.

El título del libro hace referencia a la tabarra que le dan en Pontevedra desde que empezó en esto de juntar letras, pues consideran que para no desperdiciar tanto talento y dar un impulso a su carrera tiene que venirse a Madrid. No sé, al menos mientras no sea fichado como un galáctico por alguno de los grandes grupos de la capital del reino, yo casi prefiero seguir viéndolo feliz subiéndose a las mesas de la Verdura para contar chistes malos con el segundo gin tonic en la mano y poniendo vocecitas con el globo de helio. Aquí la vida es más dura y las copas mucho más caras.
Ya no hace falta insistir en lo mismo porque lo que algunos sabíamos hace años ahora es sabido por muchos (de ahí el éxito de su blog, que se ha vuelto inhabitable): estamos ante una de las mejores prosas del periodismo español. Así que esta vez no aconsejo ni recomiendo: os impelo-exhorto-conmino (sólo me salen verbos pedantes) a que compréis el libro de Jabois. Me lo agradeceréis más que nunca. No dejaréis de reír... incluso en los días de tristeza.

Sunday, June 26, 2011

Blas, tengo sed!!!

El diálogo más repetido en casa (de gran calado intelectual) es:
-Tengo sed.
-Pues bebe.
No sé qué me pasa, que aunque beba litros y litros de agua, cerveza, tinto de verano, gazpacho y cocacola (más o menos por ese orden) no dejo de tener sed a todas horas del día. Mi boca, mi garganta, están permanentemente secas. Qué sed tengo, Blas. Tengo sed. Qué sed tengo... Sí, soy más cansino que Epi.
La Esfinge, que tiene menos paciencia que el Santo Job, o que el Santo Blas, está ya harta de mi sed. Más que de mi sed, está cansada de mi persistente queja por la sed. Dice que cuando uno tiene sed bebe y ya está, que no dice nada. Que me calle y beba. Que no hace falta martirizar al personal con la sed propia, como en aquellos muñecos naranja y limón de Barrio Sésamo, que tenían los nombres claramente al revés (para que encajasen con las iniciales del original inglés: Ernie & Bert), pues por lógica Epi debería ser el alargado y Blas el redondo. Y lo peor es que nunca llega para mí ese momento cumbre en el que, después de saciar su sed, Epi exclama: "¡¡¡Ay, Blas, qué sed... tennnííííaa!!!!".
Por cierto, que yo de pequeño decía: "Tengo ces". Así que todo encaja. No hay remedio. Mi sed y mi queja por la sed son inherentes a uno, inevitables.

Sólo lo he encontrado en inglés: "Am I Thiiiiiiiirrrrrsstyyyyyy!!!!!"


Saturday, June 25, 2011

Ceniza en la manga de un viejo (II)

Continúa el misterio de la novela fantasma -¿perdida, inexistente, pura ficción o juego?- de Cunqueiro: ya hablé aquí del tema.
Anoche pusieron en La 2 un documental bastante flojo sobre Cunqueiro dirigido por Antón Reixa con motivo del centenario del nacimiento del autor. Qué pena que las subvenciones públicas siempre acaben en manos de la misma gente sin talento... Aquí se puede ver. La mayoría de los participantes no dice más que obviedades o tonterías, sin aportar nada interesante, aunque sólo por los trozos en los que se leen sus textos o sale hablando el propio Cunqueiro merece la pena verlo.
Hacia el final del reportaje César Antonio Molina cuenta que la última vez que fue a visitar a Cunqueiro éste estaba volviendo a teclear en la máquina de escribir un libro cuyo original la editorial Destino había perdido, y no tenía copias... Quizás se trataba de Ceniza en la manga de un viejo. Pero el presentador del reportaje (que durante todo el rato da la sensación de estar leyendo el texto detrás de la cámara) dice que el libro no existe. Pero, claro, también dice que es uno de los títulos más hermosos de la literatura gallega (cosa cierta) sin añadir que se trata de un verso de T. S. Eliot, seguramente porque lo desconoce, así que no sabe uno de quién fiarse... Ante la mera posibilidad de que el libro esté traspapelado en algún cajón o desván de Destino, sólo nos queda pedir que alguien investigue un poco.
Aquí aparecen unas declaraciones de Cunqueiro en el Abc, 13 de julio de 1975, cinco años y medio antes de su muerte. Y en este artículo de El País de 27 de junio de 1979 se anunciaba la inminente publicación en castellano del libro.

Saturday, June 18, 2011

Tuesday, June 14, 2011

Life of Johnson

"Indeed I cannot conceive a more perfect mode of writing any man's life, than not only relating all the most important events of it in their order, but interweaving what he privately wrote, and said, and thought; by which mankind are enabled as it were to see him live, and to 'live o'er each scene' with him, as he actually advanced through the several stages of his life. Had his other friends been as diligent and ardent as I was, he might have been almost entirely preserved. As it is, I will venture to say that he will be seen in this work more completely than any man who has ever yet lived.
And he will be seen as he really was; for I profess to write, not his panegyrick, which must be all praise, but his Life; which, great and good as he was, must not be supposed to be entirely perfect. To be as he was, is indeed subject of panegyrick enough to any man in this state of being; but in every picture there should be shade as well as light, and when I delineate him without reserve, I do what he himself recommended, both by his precept and his example."
(Life of Johnson by James Boswell)

Monday, May 30, 2011

Thursday, May 19, 2011

La Buena Vida

Me acabo de enterar de que el bajista (y compositor) de La Buena Vida, Pedro San Martín, murió el pasado domingo en un accidente de coche. Han sido cientos de horas de buena música, decenas de canciones, varios conciertos (inolvidables)... Gracias.


Otras canciones: En bicicleta, Magnesia, Buenas cosas mal dispuestas, Qué nos va a pasar, Viaje por países pequeños, Nada debería fallar, Calles y avenidas...
Y la que para mí una de las canciones más bonitas de toda la historia del pop español: Sólo tienes lo que das (lástima que el sonido esté un poco mal):

Wednesday, May 11, 2011

David Foster Wallace por Jonathan Franzen

Un alegato de Jonathan Franzen contra la impostura, contra la beatería, contra la mitificación literaria. Yo creo que da en el clavo:

"Estaba enfermo, desde luego y, de alguna manera, la historia de nuestra amistad es que yo queria a una persona mentalmente perturbada. Esa persona acabó suicidandose, de manera premeditada para inflingir el mayor dolor posible en aquellos a los que mas quería, dejando a los que más le queríamos furiosos y traicionados. Traicionados no sólo por la pérdida de una inversión emocional sino por la manera en que ese suicidio nos quitó a la persona amada para convertirla en leyenda. Gente que nunca leyó sus relatros, que jamás oyó hablar de él, había leído su discurso en Kenyon College y lamentó la pérdida de un alma grande y gentil. La oligarquía literaria que jamás seleccionó ninguno de sus libros para el premio nacional se unía para declararle tesoro nacional. Como escritor, sé que no le pertenece a sus lectores más de lo que me pertenece a mí. Pero cuando sabes que su carácter era mucho más complicado y equívoco de lo que la gente se cree, que era mucho más adorable -divertido, payaso, necesitado, más decididamente en guerra con sus propios demonios, más perdido, más infantil en sus mentiras y contradicciones- que ese beatífico y clarividente artista-santo que han hecho de él, es mucho más duro no sentirse traicionado por la parte de él que prefirió la adulación de extraños al amor de aquellos más cercanos a él.
Son aquellos que le conocieron menos los más proclives a hablar de él en términos de santidad. Esto es esecialmente extraño dada la ausencia casi absoluta del amor ordinario en su ficción. Las relaciones de amor profundo, que para casi todos nosotros son una fuente fundamental de significado, no tenían lugar en el universo Wallace. Nos ofrece, en su lugar, personajes que ocultan sus frías obsesiones de sus seres queridos, personajes que maquinan la apariencia del amor o que se convencen a sí mismos de que aquello que parece amor no es más que un velado egoísmo. O, como mucho, personajes que dedican un amor abstracto o espititual hacia alguien profundamente repulsivo, como el cerebro chorreante que es la esposa de "La broma infinita" o el psicópata de la última entrevista con hombres repulsivos. La narrativa de David (Foster Wallace) está poblada por fraudes, manipuladores y autistas emocionales y, sin embargo, la gente que sólo le conoció de manera oficial o anecdótica tiende a tomarse su extrema consideración y su sabiduría moral de manera absoluta.
Algo curioso sobre la narrativa de David es lo reconocidos e identificados, lo amados que se sentían sus más devotos fans al leerlo. Si es verdad que cada uno de nosotros está atrapado en su propia isla existencial- y creo que es aproximadamente correcto afirmar que sus lectores más sensibles han sido aquellos familiarizados con los efectos socal y espiritualmente aislantes de la adicción, la obsesión o la depresión- - todos esperábamos agradecidos cada nueva entrega de aquela isla lejana que era David. En cuanto al contenido, él siempre nos dió lo peor de sí mismo: desplegó, con una intensidad de autoanálisis comparable a la de Kafka, Kierkegaard o Dostoyevsky, los extremos de su propio narcisismo, misogina, obsesión, decepción, moralismo deshumanizante y su constante teologizar, sus dudas en torno a la existencia del amor y la trampa de sus notas-dentro-de-más-notas. En cuanto a la forma y la intencion, sin embargo, el mero catalogo de su deseperar acerca de su verdadera bondad ha sido recibido por el lector como el regalo de su bondad genuína: sentimos el amor en el hecho de su escritura, y le amamos por eso."
(Texto traducido por la Petite Claudine)

Sunday, May 08, 2011

Tres vídeos

Gehen. A Thomas Bernhard's Perspective.



Dos de mayo, de Rafael Trapiello.



Un mes!, de Mariona Guiu.

un mes! from Mariona Guiu on Vimeo.

Monday, May 02, 2011

Bin Laden y Pepe

Las manifestaciones de alegría de miles de personas en Estados Unidos celebrando la muerte de un feo barbudo escuchimizado con chilaba después de estar perseguiéndolo sin descanso durante diez años son el síntoma más inequívoco del fin del Imperio americano. Sus gritos de "¡¡¡U-S-A!!!" en las calles suenan a rotunda decadencia.

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La mejor noticia para el Real Madrid es que mañana no estará entre sus filas ese tarado llamado Pepe, al que deberían haber echado del club hace dos años, cuando se le fue la cabeza y se puso a darle patadas a Casquero que estaba caído en el suelo. También que falte Sergio Ramos es una buena noticia, porque el coeficiente de inteligencia del Madrid en el campo será claramente superior al del Barça (Alves, Piqué, Valdés...). En el caso de Messi no importa tanto que sea encefalograma plano, porque es el mejor futbolista del mundo.
Mañana vamos a sufrir lo indecible. Podremos perder de goleada, podremos ver a los actores culés retorciéndose de dolor en el césped y agarrándose la cara cuando nadie les haya ni rozado, pero jugando al ataque -¡por fin!- quizás tendremos alguna posibilidad de protagonizar el milagro. Recemos por que Mou no deje a Özil en el banquillo.

Wednesday, April 27, 2011

Indignaos (Día del Libro)

Indignaos de que ¡Indignaos!, ese panfletillo de cuatro páginas que encabeza la lista de libros más vendidos, valga cinco euracos. Deberían regalarlo lanzándolo desde avionetas a las ciudades. Digo yo.
Indignaos por los precios inflados de los libros. Indignaos por que hasta en el dichoso Día del Libro (coincidente con el Madrid-Barça, ¿quién es el lumbreras que elige las fechas?) sólo se permita un ridículo diez por ciento de descuento en las librerías.
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"Él es el puto jefe, él es el puto amo"... Si antes lo digo antes salta de su guarida el rabioso, el verdadero Pep.

Saturday, April 23, 2011

Libros en Gran Vía / La casa de muñecas

Como es la semana del libro (o algo parecido), han dejado sacar por toda la Gran Vía tenderetes donde venden libros de saldo y de viejo. Deberían dejarlos todo el año, aunque son un peligro. Si te gustan tantas cosas como a mí, puedes acabar comprándote tres libros tan dispares como estos: Los fantasmas de mi cerebro, de Gironella; uno de un periodista argentino poniendo a caldo a Borges y a Kodama; y uno de filosofía del gran Víctor Gómez Pin. Los tres al precio de tres cañas.
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Anoche fuimos al teatro a ver La casa de muñecas, de Ibsen. Qué cosa más ridícula. En los momentos supuestamente más dramáticos te entraba la risa floja.
Los cuatro amigos que soportáis mis arbitrariedades sabéis que en general el teatro no me gusta mucho (me parece todo artificial, forzado, fingido, los actores siempre haciendo de actores, etc), pero si encima ésta es considerada una de las obras más importantes del teatro universal, no tengo más remedio que ratificarme. Y si la protagonista, esa mema integral, es un modelo heroico del feminismo, no me extraña que el feminismo sea lo que es.

No creo que fuera todo culpa de los actores, aunque me parecieron tremendamente malos (sólo se salvaba el señor mayor, que lo hacía muy bien). Tampoco creo que fuera culpa de la directora, aunque sus decisiones resultan incomprensibles (para poner la guinda al desaguisado, al final quiere dárselas de guay, de original, y evita dar el famoso portazo. Menuda gilipollez). No sé si es culpa del espíritu escandinavo, tendente -como el drama sureño norteamericano- a la pornografía sentimental, pero no creo: al menos tenemos al gran Knut Hamsun. Será una mezcla de todo...

Y después está el penoso márketing: en el folleto de la obra ponen una foto de Silvia Marsó enseñando la pechuga, a ver si al menos los salidos acuden a verla desesperados.
Salimos del teatro, en plena plaza de Colón, y había parado de llover. Casi no había gente por la calle. Pasaban algunos coches. El suelo mojado. Por fin, la vida.

Friday, April 22, 2011

Mourinho Vs Guardiola

A mí no me la das con queso, Pep.


En este post no voy a hablar de fútbol ni de estilos de juego (por si acaso, aclaro: no me gusta el catenaccio de Mou), sino de personalidades, de formas de ser.

Los periodistas, esos seres básicamente idiotas, no se enteran de nada. Mourinho les pone el cebo y ellos pican como lerdos. Guardiola ("el filósofo") les vende la moto y ellos se lo tragan gustosamente. Y aplauden.
Ya sabéis: Mou es el chulo, el soberbio, el maleducado, el navajero. Guardiola es el caballero, el humilde, el respetuoso, el elegante. ¡JA!
No digo que Mourinho no sea chulo y soberbio, cosa que parece bastante acreditada, sino que Guardiola lo es mucho más. Guardiola es un chulo y un soberbio de narices, pero finge para que no se le note. De humilde, nada de nada. Cero. De caballeroso, tampoco. Intuyo que es capaz de apuñalarle la espalda a cualquiera con tal de conseguir un traje chic. Es muy fácil ser elegante cuando ganas. Ya veremos su verdadero ser. Esa sonrisilla hipócrita le delata (esas patas de gallo, sobre todo). Esa carita de "niño bueno" ensayada cien mil veces ante el espejo...
Guardiola se toma tan en serio a sí mismo que da repelús. Esa seriedad tan consciente de sí misma da vergüenza ajena. Mou se ríe de todo, incluido su personaje. Cuando llega a casa Josep se arrodilla ante su retrato y se reza un aveguardiola (idolatra a su personaje, como en ese anuncio de un banco); Mou, en cambio, se tira en el sofá y se descojona de su foto en el Marca.
Mourinho es un gladiador, un marrullero de la lucha, un estratega de la victoria, pero estoy seguro de que es un gran amigo, un tío noble. De Guardiola no diría lo mismo. De hecho, fijaos en la actitud de sus jugadores, que son quienes conviven a diario con ellos: los jugadores de Mou le quieren, le respetan, le admiran; los de Guardiola se van echando pestes (véase Etoo, Ibrahimovic...). En un mundo en el que los jefes son la mayoría gentuza de lo peor y cabrones sin escrúpulos, es algo que hay que destacar.