De mi ídolo Solana podría seleccionar cientos de textos para este "Madrid literario". He escogido éste, un poco al azar:
"Es una tarde de sol, y vemos en la espaciosa plaza los carros repletos de melones de Las Vistillas y cargados de legumbres; las viejas sentadas en las porterías; algunos vecinos desocupados, tomando el sol echados boca arriba, y vendedores de mojama. Una masa de gente se apiña delante de un cartelón de forma de estandarte con unas pinturas como una aleluya, que están chorreando sangre. El crimen de Gádor, el moruno, sacando, ayudado por sus cómplices, las mantecas al niño. Otros curiosos forman corro y escuchan los romances sangrientos que canta un ciego acompañándose de la guitarra, de un chico que rasca un rallador y de una mujer tuerta, con una venda en un ojo, como los caballos de los toros, con la boca desdentada, negra como una fosa; una mujer zamba y manca que toca las castañuelas con movimiento de muñeco al alzar los pies con alpargatas como si bailase, mientras que el viejo entona sus romances".
(José Gutiérrez-Solana, Madrid. Escenas y costumbres, Primera Serie, 1913)
