Monday, October 15, 2007

La maravillosa Elisabeth Imbrie

Desde que la vi por primera vez en Historias de Filadelfia me enamoré de ella hasta las trancas. Tendría yo entonces ocho o nueve años, y aquel recuerdo me ha acompañado y me acompañará toda la vida. No exagero; de verdad que suelo acordarme de ella.


Sí, aquel día pusieron en la tele Historias de Filadelfia. Y no, no me enamoré de Katherine Hepburn, ese ser parlanchín, presuntamente ingenioso, un poco hombruno y bastante anoréxico que fascinaría a las masas y triunfaría durante toda su vida en el Star System de Hollywood.(*) No, me enamoré de la otra: Ruth Hussey, que me deslumbró totalmente con su inolvidable papel de Elisabeth Imbrie.
Nunca he entendido porque los dos protagonistas (nada más y nada menos que Cary Grant y James Stewart) estaban enamorados de la sofisticada y rica "estatua de hielo", y no de la maravillosa fotógrafa de la revista Spy. En eso la película siempre me ha parecido muy poco verosímil, porque la reportera era realmente fascinante en todos los sentidos: su sentido del humor, su cinismo de buen corazón (un corazón resignado, valiente, dolorido), su belleza, su sonrisa, su discreción, su elegancia, su inteligencia...
(*) No tengo nada en contra de Katherine Hepburn, pero como estoy defendiendo a muerte a su "enemiga" en la pantalla, pues tengo que ponerla a caldo. Ya sabéis que a veces uno tiene que tomar partido y ver las cosas radicalmente, como si el mundo fuese una trinchera de zidanes y materazzis.

No sé, supongo que hay gente como Ruth Hussey que no tiene suerte en la vida o que, por cualquier razón que no conozco, se queda anclada en la derrota, en la nada, en la inexistencia. Hizo una aparición mínima, pequeña, casi a escondidas, pero tan deslumbrante que vale más que la carrera entera de otras miles de actrices. Creo que no la he visto en ninguna otra película, pero ese papel me basta para recordarla para siempre...

6 comments:

DR said...

Tengo la misma predilección por ciertas secundarias, querido Conde-Duque. Apunta este nombre entre las de los últimos años: Anne Archer.
Un abrazo.
(Ah, la película Historias de Filadelfia, siempre me ha parecido una auténtica delicia.)

firenze said...

Sale muy guapa en las fotos

desconvencida said...

Bonito homenaje, conde duque... hay que reivindicar los personajes secundarios :).

Que pedazo de Leica llevaba entre las manos esta mujer :O

Lula Fortune said...

Desde luego es mucho más guapa y atractiva que la Hepburn. Tampoco entendí como Cary Grant podía sucumbir ante ella. Es más, hay momentos de la película que se me hacen bastante "pesaditos" y creo que son en los que está la Hepburn. A excepción de "La Reina de África" creo que no me gusta en ninguna peli. Besos.

José Manuel Benítez Ariza said...

A mí también me encanta Historias de Filadelfia (¿se han fijado en que es una versión "libre" de El sueño de una noche de verano?). Creo que la atracción que siente Grant por la Hepburn es, ante todo, morbosa. Evidentemente, la carga erótica de la película la soportan la pareja de periodistas. También Stewart está genial.(Qué sosa, en cambio, la versión musical que se hizo años más tarde, con el título de High Society.)

conde-duque said...

Cierto, "Alta sociedad" era un rollo, pese a estar mi idolatrada Grace Kelly. ¡¡¡¡Y encima en el papel de la periodista pusieron a una vieja (o eso me pareció a mí)!!!!