Monday, April 20, 2009

Bloguerías

El sábado vi en el cine La sombra del poder. Está bien hecha y es entretenida (a mí, al menos, me gustó), aunque el final es tan malo, por rebuscado y simple (valga la aparente contradicción), que casi lo estropea todo. Me hizo gracia que en varias ocasiones el protagonista (Russell Crowe), un periodista avezado y de gran experiencia, con muchos contactos en todos los ámbitos (política, ejército, bajos fondos, policía) y pocos escrúpulos a la hora de conseguir sus informaciones, se burlara de los blogs y cuestionara su validez, su seriedad, su veracidad, su capacidad de verificación, etcétera, frente a los periódicos tradicionales de papel. No estoy muy al tanto de los blogs periodísticos, y menos en Estados Unidos, así que no sé hasta qué punto es cierto eso (imagino que habrá de todo), pero viendo el grado general de fiabilidad de los periódicos de papel (sujetos a intereses corporativos, publicitarios y políticos de todo tipo) tampoco me las daría tan de chulito como Russell Crowe. Por cierto, que la imagen de este actor, metido en carnes, con una melenilla ridícula y sin cuello (¿dónde tiene el cuello, señor Lobatón?) resulta un pelín lastimosa. [Recordatorio: no poner tantos paréntesis.]
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Curiosamente, cada vez más escritores consagrados (o, al menos, bastante publicados, leídos y conocidos) se suman a esto de tener un blog. ¿Por qué será? Ni idea, pero esperemos que siga cundiendo el ejemplo.
Lo importante es que da gusto poder acompañar a José Luis García Martín en su periplo por Italia, compartir aficiones y poemas con Felipe Benítez Reyes o seguir las reseñas hilarantes del Lector Malherido, que ha vuelto por sus fueros. Y todo así de fácil, a tiro de click, sin rendir tributos a la ministra y sin moverse del sofá. Que siga, que siga.
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Y no sé qué hago que no me pongo a escribir ya mismo algo sobre el recién fallecido J. G. Ballard, al menos para darme un poco de pisto, como cualquier bloguero que se precie, sacando la banderita del "Yo estuve allí". [Podría empezar la entrada con un cadáver ahogado en una piscina vacía.]

5 comments:

Miguel Baquero said...

Me alegro de que tú también seas asiduo del Lector malherido, un auténtico fenómeno que a veces se excede y se le va la olla, pero, joder, qué sería de todo esto sin los escritores excesivos...

Xavie said...

Hola conde,
Podías decir para conmemorar a Ballarda que fue el autor que dotó de angustia a la ciencia-ficción, o que, directamente, es mejor que Shakespeare.

Yo ya lo he hecho. :-P

Un abrazo,
X.

PD: Ah, y me parto el pecho con lector mal-herido. Me encanta cuando se le sube la sangre a la cabeza y dice: la literatura española es toda una puta mierta. :-D

conde-duque said...

Buenas, Baquero, Xavie.
El Malherido dice bastantes gilipolleces pero también da mucho en el clavo. A veces se excede un poco, como dices, pero siempre es divertido leerlo.
¿Ballard mejor que Shakespeare? Xavié, me parece que ahí te has pasado tres pueblos. O tres mil.
Saludos.

conde-duque said...

Por cierto, que al principio yo pensaba que el Lector Malherido era una "loca" argentina que vivía en España, como el Pauslowski ése pero en más culto y letraherido.
Después ya me dijeron que no.

Xavie said...

Conde,
Que lo de Ballard era una broma, hombre... Era por reirme un poco de mí mismo. :-)

Abrazo,
X.