Friday, November 23, 2007

La Cripta

Bajamos a una cripta, como la de Pombo. A ella se llega por unas escaleras que a veces están oscuras y que atraviesan dos puertas. Somos una secta inocente, bondadosa, de gente normal y corriente, simples bebedores de cañas y poco más. No hay gurús, gracias a Dios. Nos sentamos en torno a la mesa con nuestros folios y bebidas, si hay suerte nos acompaña alguna cesta de patatas y siempre nos flanquean los ceniceros. La sección de no fumadores ha muerto.
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Sin desmerecer a los demás (que hacemos lo que podemos), tengo que decir que hay dos voces muy especiales que resuenan en la bóveda de la cripta con visos de eternidad, creando una atmósfera de paz, de quietud, de magia. No hablo de contenido, sino de formas. Son dos voces femeninas, muy bonitas y sugerentes, una con deje catalán y otra con acento onubense. Más que hablar, susurran. Susssurrann... Yo diría, incluso, que parecen un pelín afónicas. No sé dónde está el secreto, si en la entonación, el ritmo o la cadencia, pero el caso es que transmiten mucha calma, delicadeza, suavidad. Es un placer escucharlas. (Por lo visto no es un don, sino que se lo curran antes en casa; así cualquiera...). Dan ganas de seguir oyéndolas durante horas, o días, o de grabarlas en un mp3 y que nos acompañen en el metro, en el tren, en el autobús, siempre contándonos historias. Muchas historias. Como a los niños.
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Por ejemplo: "El Rey está dolido. Ya no se le levanta".

10 comments:

nán said...

Pues no sé lo que les parecerá a los que no han bajado, pero para los que lo hacemos es un texto nada "críptico".

(Bien visto, Conde-Duque).

Xavie said...

Pues los que no han bajado se han quedado con las ganas de hacerse de la secta, la verdad.

Un abrazo, conde.

X.

M. said...

Me encantan las sectas. A cuantas más pertenezco, mejor. Si hay algo de luz avisa, que bajo.

Portorosa said...

Sí, con las ganas. Aunque no sepa de qué va nada. Pero es que una voz catalana y otra onubense se alíen para embelesar, no se ve todos los días.

Un abrazo.

conde-duque said...

Buenos días a todos.
Pues yo siempre he sido muy reacio a las sectas y grupos de todo tipo, sobre todo a las literarias; prefería ir a mi aire y estar con mis cosas, a mi ritmo, solo ante el peligro o la nada. Pero en este caso me he lanzado y tengo que reconocer que me alegro. Sólo por esos momentos mágicos de los que hablo en el post merecería la pena, pero también por otras cosas, y sobre todo la gente.
Un abrazo.

mariona said...

...
Yo también me alegro. Yo también era (y soy) de esas (aún hay ratos en los que lo miro desde fuera... como si nos viera en un espejo... y entre nosotros: ¡me hace mucha gracia!)

Arriésgandome a cargarme la magia: El tabaco en ayunas es el camino más rápido hacia la afonia. Pero bueno, habrá otras cosas, vamos a mirarlo así...

besos sectarios

Kika... said...

Es verdad. Qué voces. Si es que leen y sube el pan, como dicen en mi barrio.

Volveré del exilio forzoso algún siglo de estos, básicamente para resucitar la zona de no fumadores.

Besos (muchos)
Kika

conde-duque said...

Me gusta eso de que "leen y sube el pan".
Besos, Mariona y Kika.

Kika... said...

Tú escribes y sube el pan, no te creas.

Besos,
K

conde-duque said...

Gracias, K. Qué maja...