Saturday, March 14, 2009

Don Quijote: la historia y la historiografía

"La interacción entre la historia y la historiografía viene a ser como una especie de encarnación y desarrollo en espiral del gran equívoco por el que "historia", que designaba en un principio sólo la historia de los hechos, pasó a designar también los hechos de la historia, de modo que hubo que habilitar para la escrita, donde cupiese equívoco, el derivado de "historiografía". (Palabra que, sin embargo, deja fuera, en un lugar extraño, las genéricamente llamadas "fuentes documentales", que, a su vez, comprenden tanto puros testimonios informativos como verdaderos "actos" operantes, o sea papeles con poder de acciones, en la medida en que tienen la capapcidad jurídica de "surtir efecto" -órdenes, leyes, etc-, donde el valor -o poder- performativo de la firma "de puño y letra" del rey funde en uno escritura y acción. De modo que los archivos no guardan sólo testimonios sino también auténticos hechos de la historia. Pero ésta es otra cuestión.) Y a tal respecto no fue, por cierto, la menor de las muestras del talento de Cervantes la de haber acertado a explicitar tan llanamente cómo la autorrepresentación humana puede tomar la forma de, por así decirlo a falta de otra expresión menos retorcida, una anticipación retroproyectiva, cuando Don Quijote, en su primera salida, va leyendo "como en profecía" lo que "en los venideros tiempos tiempos" escribirá, en tercera persona, el narrador de sus "famosos hechos" de lo que él está haciendo en ese instante, sobreimprimiendo imaginariamente, como en un palimpsesto, sobre su "aquí y ahora" actuante el "allí y entonces" escrito de su propia historia venidera. Autosubrogarse el "hoy" del "yo" viviente y actuante en el "ayer" del "él" de la historia que un día lo contará, o, dicho de otro modo, representarse el "hoy" de lo que en primera persona puede uno decir de "sí" como el "ayer" de lo que en tercera persona podrá decir de "él" un narrador futuro es transfigurar la propia persona en "personaje" y, por ende, adoptar, de la forma que fuere, "condición histórica"; dicho, naturalmente, en un sentido lúdico y caricaturesco".
(Rafael Sánchez Ferlosio, God & Gun)