Tuesday, July 21, 2009

Primeras impresiones de la luna

Hace 40 años el hombre llegó a la luna. Hace 108 años H. G. Wells lo escribió:
"Lo primero que percibieron nuestros ojos era la más desierta y desolada de las comarcas. Estabamos en un enorme anfiteatro, una vasta planicie circular, el fondo de un gigantesco cráter. Sus paredes rocosas nos encerraban por todos lados. Del Oeste, la luz del sol, invisible para nosotros, caía sobre ellos, llegaba hasta el mismo fin de los abruptos montes, y mostraba un desordenado escarpamiento de rocas ásperas y grises, aquí y allá interrumpidas por abismos y por bancos de nieve. Aquello se hallaba quizás, a unas doce millas de distancia, pero al principio ninguna atmósfera intermediaria disminuyó en lo mínimo la brillantez detallada con que todo aquello relumbraba ante nuestra vista. Las nevadas rocas se alzaban claras y radiantes sobre un fondo de estrellada negrura que a nuestros ojos terrestres parecía más bien una inmensa cortina de terciopelo negro que la inmensidad del firmamento.
El monte del Este apareció al principio como un simple borde sin estrellas de la estrellada cúpula. Ningún albor rosado, ninguna palidez indecisa anunció el nacimiento del día. Sólo la corona, la luz zodiacal, una enorme aureola en forma de cono, luminosa, que se extendía hacia la rutilante estrella de la mañana, nos advirtió la inminente cercanía del sol. Toda la luz que nos rodeaba nos venía por reflejo, de los montes del Oeste, y nos hacía ver una extensa, ondulada llanura, fría y gris -un gris que se obscurecía hacia el oriente hasta convertirse en la absoluta lobreguez de la sombra de los montes. Innumerables cumbres grises y redondas fantásticas colinas, blancas oleadas de una substancia nevosa, crestas que se sucedían unas a otras hasta la remota obscuridad, nos dieron la primera noción de la distancia a que se encontraba la pared del cráter. Aquellas colinas tenían el aspecto de la nieve, y al principio creí que fueran de nieve; pero no lo eran... ¡eran montes y más montes de aire, helado!".
(H. G. Wells, Los primeros hombres en la luna)

2 comments:

José Manuel Benítez Ariza said...

Yo creo que la llegada a la luna de Wells es más real que la del Apolo XI (ojo, no soy de los que ponen en duda el acontecimiento).

Riforfo Rex said...

El otro día echaron una película sobre el tema. Me sorprendió una cosa: hablaban del olor - al parecer desagradable - que tenía la Luna.