Tuesday, December 19, 2006

Casa de Citas (II)

Hoy nos vamos a poner más trágicos y pesimistas, incluso un poco apocalípticos, de la mano del genial E. M. Cioran:


En los brazos de la mujer bajan ataúdes del cielo.
P:-¿Qué hace usted todo el día? R:-Me soporto.
En un mundo sin melancolía los ruiseñores se pondrían a escupir y los lirios abrirían un burdel.
Me gustaría ser libre, inimaginablemente libre, libre como un ser abortado.
La palidez nos muestra hasta qué punto el cuerpo puede entender al alma.
Los parques son desiertos positivos.
Hasta el silencio me parece un grito.
La enfermedad: estado lírico de la materia, matería lírica.
¿No es la paradoja un estornudo del espíritu?
Necesidad física del deshonor. Me hubiera gustado ser hijo de verdugo.
No nacer es sin duda la mejor fórmula que hay. Desgraciadamente no está al alcance de nadie.
Haber naufragado en alguna parte entre el epigrama y el suspiro.
Ese absoluto en nuestra superficie... llamado mujer.
Haber cometido todos los crímenes, salvo el de ser padre.
Si Dios colocara la frente en mi hombro, ¡qué bien estaríamos los dos así, solos y desconsolados!
El único sentido de la tierra es absorber las lágrimas de los muertos.
Las ideas son melodías muertas. Cada ser es un himno destruido.
La poesía es solamente el instrumento de un fúnebre narcisismo.
Si Dios fuera Cíclope, España sería su ojo.
Después de algunas noches, debería uno cambiar el nombre, porque ya no se es el mismo.
Concebir un pensamiento, un solo y único pensamiento, pero que hiciese añicos el universo.
Si un gusano es capaz de sentir inquietudes metafísicas, también él le quita el sueño a Dios.
La soledad no te enseña a estar solo, sino a ser único.
Devastado por el tedio, ese ciclón al ralentí...
De los hombres me separan todos los hombres.
La teología sólo guardó para Dios el respeto por la letra mayúscula.
La locura es la introducción de la esperanza en la lógica.
Las mujeres que no saben sonreír me hacen pensar en una fanfarria de bomberos en el Paraíso.

10 comments:

mabalot said...

Algunos me hacen reír, de tan trágicos, y otros son casi coñas de humor negro y fino, como el último. Otro insomne; si hubiera dormido como dios manda no sería tan tremendo.
"Mi destino es el de acabar como un perro, me he dicho esta mañana."
Pobre de la mujer que se despertara a su lado, vaya fiesta.
"Siempre he estado a medias enfermo, incluso cuando tenía salud." Esto lo pudo haber soltado Woody Allen en alguna película.
Genial...

Anonymous said...

Me has recordado su "Breviario de podredumbre"... Brutal

conde-duque said...

Sí, Mabalot, tiene un sentido del humor muy peculiar. En el Club de Insomnes Anónimos hay socios de honor como Cioran. Bueno, por lo menos en algo nos parecemos a los grandes...
Me imagino sus paseos nocturnos por las calles de París, acompañado sólo de su sombra. Las calles vacías, silenciosas.

conde-duque said...

Desconvencida, los títulos de los libros de Cioran ya son bastante elocuentes por sí mismos: Breviario de podredumbre, Del inconveniente de haber nacido, En las cimas de la desesperación, Ese maldito yo, Breviario de los vencidos... Cualquiera que visite nuestra biblioteca y vea esos títulos puede pensar que somos unos suicidas en potencia. Pero no. De hecho, yo creo que incluso puede sevir de antídoto...

pies diminutos said...

Y yo que venía a tu blog con una sonrisa de oreja a oreja....

conde-duque said...

Vaya, lo siento, Pies Diminutos.
Mejor pásate a Lichtenberg, justo debajo, que es mucho más gracioso.

Anonymous said...

Es curioso, uno de los mayores amigos de Cioran en España es Fernando Savater, posiblemente su antítesis

conde-duque said...

Sí, Detective, Savater -ese optimista insobornable- fue, además de amigo, su traductor y su principal difusor en España. En el fondo, tiene sentido. El optimismo lelo se llama inconsciencia. El optimismo inteligente tiene que surgir de la conciencia de la muerte, del mal, del dolor... En fin, lo dejo, que me pongo demasiado filosófico a estas horas de la noche.

marcaliope said...

"Me gustaría ser libre, inimaginablemente libre, libre como un ser abortado"

Qué duro! y que real me ha parecido...

conde-duque said...

Ya sabes, Mar, "Del inconveniente de haber nacido". Ya lo dijo Calderón: "que el mayor delito del hombre es haber nacido"...