Monday, December 11, 2006

A Tale of a Tub

Estoy enfrascado en este libro. No pienso abrir la boca hasta que lo termine. (Pero no os hagáis ilusiones, que es muy corto...)

Whoever has an ambition to be heard in a crowd must press, and squeeze, and thrust, and climb with indefatigable pains, till he has exalted himself to a certain degree of altitude above them. Now, in all assemblies, though you wedge them ever so close, we may observe this peculiar property, that over their heads there is room enough; but how to reach it is the difficult point, it being as hard to get quit of number as of hell.
"Evadere ad auras, Hoc opus, hic labor est.”
To this end the philosopher’s way in all ages has been by erecting certain edifices in the air; but whatever practice and reputation these kind of structures have formerly possessed, or may still continue in, not excepting even that of Socrates when he was suspended in a basket to help contemplation, I think, with due submission, they seem to labour under two inconveniences. First, that the foundations being laid too high, they have been often out of sight and ever out of hearing. Secondly, that the materials being very transitory, have suffered much from inclemencies of air, especially in these north-west regions.
Pos eso...

14 comments:

Anonymous said...

¿Lo compraste en Praga?

conde-duque said...

No, lo tengo desde hace tiempo. Ya había empezado a leerlo otras veces, pero el otro día volví a verlo... y me enganchó. Según puse en la primera hoja (cuando estoy fuera tengo esa manía), lo compré en Londres el 11 de octubre de 2005. Si no recuerdo mal en Waterstones tenían una oferta de 3x2 en estos libritos de Penguin, que me encantan... Como ves, me gusta asociar los libros a lugares y momentos.

Anonymous said...

Yo siempre pongo la fecha a todos los libros que compro, y normalmente también la ciudad en la que los he comprado :)

conde-duque said...

Yo sólo lo pongo si estoy fuera de España. El 90 por ciento del resto los he comprado en Madrid.

Xavi said...

jeje... yo también pongo la ciudad y la fecha.

Anonymous said...

jeje, que coincidencia... yo también pongo ciudad y fecha de compra ;)

mabalot said...

Alguna vez puse al acabar un libro la fecha y el lugar (tren, casa de fulanito, viaje x...), y alguna nota chorra de lo que sentía en ese momento, sobre el libro. Ahora me hace gracia encontrar alguno de esos libros, y me sirve para saber qué pensaba al acabar esos libros. Conclusión; se hace evidente lo ingenuo que era, que me veo, cuando era más joven. Pero es interesante. Lástima que no lo hubiese hecho más.

conde-duque said...

Veo que todos somos muy fetichistas por aquí... Me parece bien.
Dios los cría...

CILENCIO NO SE CALLA said...

coño, con tus títulos, no sabía que se podían tener de a dos... Swift es uno de mis humoristas favoritos, sobre todo por la "pequeña proposición2, que es genial, y le realicé un mínimo homenaje, parodiándolo y exagerándolo, para la actualidad mundial, en el blog. lo de Kafka es normal, era una cucaracha, y siendo el rey del absurdo, no veo de que coños te asombras... te pido un favor, dime el nombre en castellano del libro que lees, y si no te mata el esfuerzo, traduce lo que es inglés, que mi traductor, es realmente traditore.
va un abrazo en Cilencio, para un buen blog y a su autor.

conde-duque said...

Bienvenido, Cilencio, y gracias. El título de la obra de Swift es "Historia de una bañera". Tiene que estar publicado en español, seguro. (Uff, me da una pereza tremenda ponerme a traducir a estas horas de la mañana... Si eso en otro momento)

Anonymous said...

Yo siempre les pongo el lugar, el mes y el año...me gusta, con el tiempo, abrir y ver donde estaba yo hace X años.

narrow said...

Yo tengo un respeto reverencial por los libros y no les escribo nada, en algún caso les popngo mi ex-libris. Eso sí, me pego un rarto pensando en qué marcador o punto de lectura de los cientos que tengo, le pega, aunque a veces sea un billete de metro de los de esa ciudad. Por ejemplo, con "2 Historias de la vida burguesa" de Roth, puse uno de esos billetitos de transporte de Berlín, ahora un marcador de un libro de Camilleri para otro idem, y así.
Raritos somos.
En Fowley's vendían unos marcadpres preciosos, dicho sea de paso.
A seguir leyendo. Prometo subir también alguna bonita foto de Praga

m said...

Sabina leìa los libros cuando salìa de gira, en coche. Y al acabarlos, bajaba la ventanilla y los tiraba. A mì me parece superelegante.

conde-duque said...

El detective, otro fetichista de los libros.
Narrow, a mí también me gusta usar como marcapáginas los billetes de viaje, las entradas de museos, etc.
M, lo de Sabina más que elegante me parece mala educación vial. 20 puntos menos... Además, desde que le dio el "marichalazo leve" ya no es tan transgresor...
Prometo escrobir una entrada mañana viernes, que estoy últimamente muy vago.