Friday, February 15, 2008

Francesca y el horóscopo

A Lara Moreno, que escribe.
Podemos aventurar, así, a bote pronto, que si te llamas Francisca la has cagao. Y si encima la gente tiene la manía de llamarte Paca ya ni te cuento. Te has caído con todo el equipo. Pero si eres italiana y te llamas Francesca (léase Franchesca) y además eres simpática y resultona y tienes una sonrisa profident, pues entonces suena bastante mejor. Hasta mola y todo. Ciao, Francesca, come stai? Sei molto bella, Francesca. Francesca, dov'è la pasta? Ti va di venire, Francesca?
Francesca fue mi profesora de italiano durante dos semanas. Tenía unos 35 años, estaba soltera y era una fanática de la New Age. Yo me la imaginaba de noche en su casa, con las velas y los inciensos y haciendo meditación zen y escuchando música relajante y tirándose pedos sibilinos y bienolorosos. Todo muy oriental.
Cuando te conocía lo primero que te preguntaba, casi antes que tu nombre, era de qué signo del zodiaco eras. Hasta ahí, fácil. Pero cuando acto seguido te preguntaba "¿Y ascendente?", entonces la cosa se complicaba.
-¿Ascendente?
-Sí, ascendente.
-Pues de mi padre y de mi madre, como todo el mundo...
-No. Que de qué signo. Por ejemplo: yo soy Géminis ascendente Libra, y eso significa que blablabla -y te soltaba una retahíla de incoherencias.
-Ahhhh... Pues ni idea. Yo creo que soy huérfano de eso...
Francesca estaba en forma. Debía de hacer taichi, yoga, aerobic y pilates por las tardes. Todo a la vez, o por turnos. Siempre iba con su sonrisa a todas partes. Ya sabéis, ese buen rollismo universal, ese talante de masajear al mundo con la mirada, de mantener las distancias a toda costa para no causar ni sufrir daños, de negar la realidad para que nada nos entristezca... Ante todo, mucha calma. En fin, los chacras y las buenas vibraciones, paz, hermano, paz, lo importante es uno mismo... todo ese egoísmo supino disfrazado de altruismo espiritual y de amor al cosmos.
Un día estábamos hablando en clase de las supersticiones de los distintos países (el gato negro, el espejo que se rompe, pasar debajo de una escalera, etc) y no se me ocurrió otra cosa que decir que a mí todo eso del zodíaco y de los horóscopos también me parecía una superstición pura y dura. A Francesca se le puso la cara lívida. Se quedó callada, como pensativa o indignada. Yo creo que nadie le había dicho nunca algo tan horrible. Y nunca se había parado a pensar que algo así podría ser cierto. No, no podía tener nada que ver una cosa con las otras. No, imposible. Hasta se puso un poco roja. Después de un rato de meditación, me respondió:
-¡Qué dices! Si eso es antiquísimo, si existe desde hace miles y miles de años, desde las culturas más antiguas.
-Claro, como cuando adoraban al Sol Nocturno o hacían sacrificios humanos para festejar a sus dioses...
A partir de entonces ya no me sonreía tanto. El mundo profident tenía telarañas. Me miraba seria. Supongo que le caía mal.
Y a mí, curiosamente, me empezó a caer bien desde ese día, desde que vi que se podía enfadar, que tenía sangre en las venas, que podía tener un mal día y poner mala cara y protestar por esto o molestarse por lo otro y ser un ser humano vivito y coleando, de carne y hueso, no un mero pedrusco espiritual, buenrollista y sonriente.
Al final también conseguí caerle bien. Siempre se paraba a hablar conmigo cuando nos encontrábamos por los pasillos, y me contaba sus cosas y me preguntaba por las mías. Muy maja.
Antes de volverme a España nos despedimos, y me parece que sintió un poquito de pena.

(PD: Parole di burro era una de sus canciones favoritas. Nos la puso varias veces en clase para descifrar la letra y acabamos sacando todo tipo de interpretaciones -a cual más surrealista- sobre su significado. No está mal. Que paséis buen finde).

6 comments:

Mar Calíope said...

Ahhjajajja!! es bueníiisimo!!Te felicito.

Tengo un compañero de trabajo que me decía: "y a mi que la gente siempre alegre me causa prurito". Y qué bien defines el motivo, conde.

Abrazos

MAr

Mabalot said...

Qué bueno, esa Francesca, qué bien lo cuentas cabrón...

Buen fin de semana.

conde-duque said...

Gracias, Mar. ¡Cuánto tiempo! Estaba ya por llamar a Lobatón.
Me alegro de que te haya hecho gracia. La verdad es que me estaba descojonando yo solo mientras lo escribía, pero nunca sabes...

Gracias, Mabalot. Aquí seguimos, esforzándonos para que cada vez las cosas sean (parezcan) más fáciles.
Que lo paseis bien.

Por último: se lo dedico a Lara, no por nada, sino porque sé que está muy muy liada terminando de escribir sus cosas, y me he acordado. Ánimo.

Virginia Barbancho said...

jajajajaja

buena historia, sí señor!

Y estoy totalmente de acuerdo: a más de uno/a le haría falta un poquito de sangre en las venas...

nos vemos en un ratito

(jejejejeje)

rubén said...

Hacía mucho que no me daba un paseo por Marrakech. Me ha gustado mucho.

Lara said...

Jo, este regalito por aquí y yo sin venir a verlo!!!

Que me dediques algo que has escrito porque tú escribes y yo y así nos regalamos cosas me parece genial, y guardo a Francesca como una postal bonita, guardo sobre todo esa rojez que le entra cuando se da cuenta de que...

Y bien que lo hayas explicado, porque yo en los horóscopos como que no demasiado, y ya estaba pensando metáforas extrañas.

Ahí ando, terminando con todo como puedo, pero una de las cosas me va a llevar un tiempo y tengo que darle fuerte, ya te contaré.

Un beso enorme!!!!!!!!!