Tuesday, August 19, 2008

Las maniquíes deprimidas

Entre los hechos y las verdades, la literatura. Un Cheever enloquecido, seco, lírico, muy duro... Perfecto:
"Hay niños que perecen ahogados, hermosas mujeres que mueren destrozadas en accidentes de coche, cruceros que naufragan y hombres que fallecen de una lenta muerte en submarinos y minas, pero nada de esto hallará el lector en mi narrativa. En el último capítulo, el barco llega intacto a puerto, los niños se salvan, y los mineros son rescatados. ¿Es una flaqueza cursi o la convicción de que hay verdades morales discernibles? El señor X defecó en el cajón superior de la cómoda de su esposa. Esto es un hecho, pero yo digo que no es una verdad. Al describir St. Botolphs, preferiría pintar la ribera oeste del río, donde las casas eran blancas y tañían las campanas de la iglesia, pero al otro lado del puente había una fabrica de cubiertos de plata, las viviendas de las que era propietaria la señora Cabot y el hotel Comercial. Cuando baja la marea, es posible percibir el olor a gasolina del mar en las ensenadas del Travertine. Los titulares del periódico de la tarde hablaban de un asesinato en la carretera nacional. Las mujeres de las calles eran feas. Incluso las maniquíes de los escaparates parecían cargadas de hombros, deprimidas y ataviadas con ropas que no les sentaban bien. Hasta la novia, en su exultación, daba la impresión de haber recibido malas noticias".
(John Cheever, Las joyas de los Cabot)

3 comments:

Mabalot said...

GENIAL. Llevo unos meses leyendo a Cheever, profundizando en relatos que no conocía y en alguna novela. No hay nada que se le iguale. Algunos se acercan pero no llegan a dónde llega este tipo.

la luz tenue said...

Completamente de acuerdo: Cheever es inigualable. Sus novelas, sus diarios y, sobre todo, sus cuentos son lo mejorcito, nada se le puede comparar. (Se le acercan Carver, Wolff y Munro, pero se quedan muy lejos).
Cheever escribía para comer, era escritor de profesióm, esa era su suerte y también su desgracia.

Portorosa said...

También a mí me parece sensacional.
Por si acaso no los habéis leído, os recomiendo sus Diarios, tremendos.