Wednesday, October 22, 2008

El hombre y el candil

Hoy hace un día de perros. Va a tener razón don Pío en lo del aire:
"Madrid es un pueblo extraño, al que nosotros estamos acostumbrados; pueblo de contrastes, a más de seiscientos metros sobre el nivel del mar, situado en una planicie alta, más bien árida que fértil. No hay otra capital europea que esté colocada a esa altura.
El aire de Madrid mata a un hombre y no apaga un candil. El contraste más grande de Madrid está en su geografía: a lo lejos, el Guadarrama, grave, ceñudo, noble; cerca, sobre todo al sur, la pobretería, la miseria y la tierra árida.
Madrid, hace más de cien años, debía de ser un pueblo armónico, no una gran ciudad de industria y comercio, sino una ciudad pintoresca, con su centro en la Puerta del Sol, sus paseos del Prado y la Castellana; su jardín, el Retiro, y su vida ligera y amable.
Modernamente, Madrid se ha desquiciado."
(Pío Baroja, "Reportajes", Desde la última vuelta del camino)

3 comments:

Miguel Baquero said...

Bueno, Baroja era un genio como novelista (no creo que haya habido muchos como él con ese "instinto asesino" para componer una historia) pero debía de ser también un poco gruñón y cascarrabias, un tipo de costumbres al que le desquiciaba lo moderno. Algo así como un anarquista conservador.

Capri c'est fini said...

Qué gran premonición tenía Don Pío!!!

conde-duque said...

Baquero, no sé si era o no genial como novelista (a mí me gustan más sus otras cosas: artículos, memorias...) pero desde luego el "instinto asesino" de su escritura, la claridad y expresividad, exactitud y potencia, etc, son memorables.
Su literatura "de andar y ver" es de lo mejor que se puede leer.
Muy grande don Pío.