Wednesday, January 03, 2007

La gripe no aviar

Así estoy yo, como los pobres patitos del estanque...
Es el momento idóneo para que el tiempo se haga habitación, para leer a Proust o a Heidegger o a Pla, para envolverse en las sábanas y morir un poco, a ratos, como dejándose llevar.
Si la fiebre es sinónimo de lucidez, hoy soy una auténtica lumbrera.

(Foto: jardines del Campo del Moro, Madrid, 2006)

10 comments:

Anonymous said...

Ánimo!

Heidegger? Qué Heidegger? Nunca pude con los traductores de Heidegger, que tenían la habilidad -eso sí- de añadir la oscuridad a lo oscuro.

conde-duque said...

Cuando uno está enfermo es el único momento para leer a Heidegger... Lo mismo te curas (de la impresión). Ya sabes: el ser ahí del ser-en-el-mundo que cuida-de sí mismo, etc, etc.

Anonymous said...

Celan solía decir herido de realidad y en busca de realidad... la realidad como una especie de fiebre, de esa que te vuelve ceniza... en el polvo todo se presiente diferente, más nítido diría yo. ¿te abruma? a mí sí.


Ojalá te recuperes pronto.

Abrazo de año nuevo.

=)

R.

conde-duque said...

Gracias, R. Feliz Año Nuevo.

Firenze said...

Yo creo q tienes fiebre...

conde-duque said...

Pos sí, eso me temo yo tb...

mabalot said...

El plan de lecturas no está mal; aunque lo de Heidegger no sé si será recomendable; un enfermo necesita sopas, no huesos. Me da que, en todo caso, antes de que te de tiempo a meterte en tales lecturas ya estarás sanote...
Un saludo y que te mejores, amigo...

conde-duque said...

Heidegger, H de hueso. Cierto.
Todo venía por lo del ser y el tiempo, que en situación de enfermedad y tedio adquiere más sentido.

Anonymous said...

¡Ponte bueno pronto! :)

conde-duque said...

Gracias, descon, eso espero...