Friday, January 04, 2008

Infinitos conde-duques

Las tres y pico de la madrugada. Como no consigue dormir (alguien le ha condenado a la pena capital: el insomnio), conde-duque intenta distraer las horas nocturnas contemplando las fotos de cuando era pequeño. Ahora que se acercan los Reyes Magos es lícito volver a sentirse un poco así. A conde-duque le gusta ir a la cabalgata, a la altura de Cibeles, y ponerse de espaldas a las carrozas para coleccionar las caras de sorpresa de los niños. Es un espectáculo magnífico.
En el fondo conde-duque sigue siendo el mismo. De pequeño tampoco dormía bien. Siempre sufría pesadillas. Y se desvelaba, como ahora. Horas y horas maquinando en las tinieblas, mezclando los sueños con la realidad, imaginando cosas absurdas.
Me acuesto a oscuras, cierro los ojos y veo muchos yoes, muchos conde-duques de 2 años que entrecierran los ojos ante los rayos del sol o que miran asombrados a la cámara, muchos conde-duques imaginando cosas absurdas, mezclando los sueños con la realidad, horas y horas maquinando en las tinieblas... En vez de contar ovejas, me pongo a contar conde-duques. Son muchos, infinitos conde-duques. Me mareo... Son yo.
conde-duque conde-duque conde-duque conde-duque conde-duque conde-duque conde-duque conde-duque conde-duque conde-duque conde-duque conde-duque conde-duque conde-duque conde-duque conde-duque conde-duque conde-duque conde-duque conde-duque conde-duque conde-duque conde-

conde-duque conde-duque conde-duque conde-duque conde-duque conde-duque conde-duque conde-duque conde-duque conde-duque conde-duque conde-duque conde-duque conde-duque conde-duque conde-duque conde-duque conde-duque conde-duque conde-duque conde-duque conde-duque conde-

17 comments:

lene said...

conde-duque conde-duque conde-duque conde-duque...
Si se dice muchas veces seguidas es como el traqueteo de un tren, quizá el balanceo rítmico consiga adormecerte... shhhhhh... (duerme bien, niño rubio)

NáN said...

Ya los vamos leyendo, ya. Si no fuera por la escritura, ¿de qué múltiples bares nos echarían a empellones simultáneamente a la hora de cierre?

Pero con tantas caras, creamos un monstruo que parece hasta guapo.

¡Ahí le dimos!

Mar said...

Bien, has construido de la destrucción:insomnio=>creatividad. Me has hecho sonreir con tu post.

Mar

AROA said...

Yo también fui niña de sueño inquieto, y aún lo soy, no niña sino de pesadillas y leve dormir. Mi madre no se lo explicaba, por qué tantos ojos abiertos... Estábamos soñando.
Esa carita tan repetida... cómo puede llamarse conde-duque

conde-duque
buenas noches

conde-duque said...

Buenas noches a todos!! digo, Buenas tardes!!! bueno, yo qué sé, hace frío y ya está -casi- oscuro, me he quedado frito y me ha acabo de despertar (necesitaba esta horita de siesta, por lo que ya sabéis).

Lene, seguro que cantas bonitas nanas, o cuentas bonitos cuentos para antes de dormir.

Nán, no sé qué te has tomado, macho, pero no te he entendido ni jota. Sólo lo de monstruo...

Gracias, Mar, tu ríe, ríe...

Hola, Aroa, sí, la verdad es que el nombrecito se las trae, pero es lo que hay. Prefiero ser conde-duque a ser yo.
Yo creo que sigues siendo un poco niña, afortunadamente. Periodista, pero niña.

Un abrazo a todos.

occam said...

Me encuetro aquí con una aficción compartida. No me refiero a las noches en vela, que también, sino a ser espectador de los espectadores. De los futboleros en un bar una tarde de domingo, de los familiares en el entierro de uno de los suyos y por supuesto de los niños en cualquier situación. Son los mejores espectadores de todos para ser observados

NáN said...

Sí que me salió barroco, sí, je, je, jé. ¡Pero está clarísimo! ¿O a lo mejor no?

la luz tenue said...

Feliz año, Conde-Duque, y a dormir lo que se pueda. Y cuando no se pueda, a disfrutar de la vigilia.

conde-duque said...

Sí, Occam, observar a los espectadores, sobre todo si son niños, es una gozada: valga como ejemplo esta escena clásica de El espíritu de la Colmena

Nán, no bebas tanto, o mejor resérvate para el miércoles.

Feliz Año, J.M.

Gaëlle Solal said...

Conde Duque,
La tila alpina hace auténticas maravillas. Además puedes poner una gotas de aceite esencial de lavanda en tu almohada y caerás en un sueño profundo.
Un abrazo de buenas noches de una ex-insomniaca
(gracias por los links...investigaré ;)

Gaëlle Solal said...
This comment has been removed by the author.
firenze said...

Me ha encantado :-D

desconvencida said...

Como a mi contar ovejitas no me sirve, habra que probar a contar conde duques :D

conde-duque said...

Me temo que tampoco sirve, Descon.

Lara said...

No sirve para el sueño, pero sí para la vigilia!

Un beso fuerte!!!

Lara said...

OOoooh!!!!!!!!

Qué carita!!!!!!!!!!!!!!!!

conde-duque said...

Ya de pequeño salía serio en las fotos. No sé sonreír para las fotos, me parece una estafa.
En la que parezco enfurruñado es porque me daba el sol de cara, eh...