Wednesday, November 15, 2006

Arthur Cravan Vs Mina Loy

Arthur Cravan, poeta y boxeador. Nació en 1888, era sobrino de Oscar Wilde y fue uno de los precursores del Dadaísmo con su revista Maintenant, de la que era editor y redactor único (escribía en ella con distintos pseudónimos). Se dedicó básicamente a hacer tonterías para epatar al burgués (era una época en que todavía era posible el escándalo). De profesión provocador, fueron famosos sus insultos a Guillaume Apollinaire y a la mujer de éste, la pintora Marie Laurencin; obligado a "rectificar", escribió lo siguiente: Puesto que yo he dicho: "He aquí una que necesita que se le levanten las faldas y se le meta una gran ... en cierto sitio", yo pido simplemente que se debe entender: "He aquí una que necesita que se le levanten las faldas y se le meta una gran astronomía en el Teatro de Variedades". No sé si fue un castigo divino por tamaña grosería, pero Cravan desapareció en 1918 en una travesía por mar, en algún lugar del golfo de México. Su cadáver nunca fue encontrado.



Mina Loy, poetisa y pintora. Nació en 1882, estudió pintura en Londres y flirteó con el futurismo de Marinetti (quizá más con Marinetti que con el futurismo...). Además de escribir poesía, diseñaba muebles y pululaba por el mundillo bohemio de París. Se la puede calificar de "musa múltiple". Conoció a Arthur Cravan en Nueva York, se enamoraron y se casaron en Ciudad de México. Hasta su muerte -en Aspen, Colorado, con 87 años- vivió obsesionada con la misteriosa desaparición de Cravan.
Si ayer hablábamos de personajes de cine, estos dos personajes "literarios" -cuyos nombres verdaderos eran Fabien Avenarius Lloyd y Mina Gertrude Lowy, respectivamente- fabricaron sus máscaras para pasearse con cierto glamour por la vida. Seguramente fue ésa su mejor creación artística...

9 comments:

Anonymous said...

Vaya eufemismos los de Cravan, jajaja... y vaya pareja de "modernos" de la época, no había oído hablar de ellos...

marcaliope said...

Me encantan tus historias. Esos eran tal para cual, no?

conde-duque said...

Sí, dos auténticos personajes...
Por no extenderme no conté más anécdotas de Cravan: según se cuenta, anunció un show en directo para suicidarse y después echó a gorrazos a los morbosos que habían acudido en masa para ver el espectáculo.
En 1916 participó en un combate de boxeo -en la plaza de toros de Barcelona- contra el campeón del mundo del momento Jack Johnson, que le ganó por KO en el primer asalto.
Etc.

Anonymous said...

jaja, desde luego era todo un personaje :D

Anonymous said...

En cuanto a lo del suicidio, luego de haber imprecado al público, los deslumbró con un muy buen discurso sobre la entropía.

utopía said...

Estupendo encontrarse información generosa y comentada en la red. Aporto mi granito: Mina Loy escribió un Manifiesto Feminista que quita el hipo. Su ingenio superaba con creces la del más brillante visionario y su estilo recuerda al maestro Nietzsche. Sus versos, además, son un regalo para el amante de la poesía buena de verdad. Un genio enamorado que, cuando le preguntaron por los días más felices de su vida dijo: -los que compartí con Colosus (apodo de Cravan), y cuando le preguntaron por los más tristes, respondió: -todos los demás.
Si esta mujer no era la encarnación viva del poema, que vengan otros para hacerlo mejor.

Gandul said...

Castigo divino, no seas imbécil

Penélope said...

Les pongo aquí la publicación de Pagina 12 de argentina, escrito por
Por Silvina Friera
ARTHUR CRAVAN, POETA Y BOXEADOR
Golpe a golpe el arte de injuriar
Nunca escribió una novela. Pero su vida tuvo mucho de novela rocambolesca y su tono provocador anticipó al dadaísmo y al surrealismo. Un libro, Maintenant, rescata su producción en la revista que dirigió entre 1912 y 1915, suerte de fanzine donde no dejó títere con cabeza.
Por Silvina Friera
Arthur Cravan, “el primer punk del siglo XX”, ganó por knock out la pelea más difícil. El triunfo no se debe a los dos metros de altura y más de cien kilos de peso con los que podía apabullar a sus ocasionales contrincantes dentro del ring. Aunque su apellido sea una especie de contraseña secreta para unos pocos lectores desperdigados por el mundo, en el arte de injuriar fue, es y seguirá siendo uno de los mejores.
Leer más: http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/espectaculos/17-20570-2011-01-23.html

Penélope

Anonymous said...

En la página web de Función Lenguaje hay un completo artículo sobre la obra de Cravan y Mina Loy: http://www.funcionlenguaje.com/rincon-bibliografico/en-breve-luz-arthur-cravan-y-mina-loy.html

Carlos