Thursday, April 05, 2007

Caso Janouch: el timo de Destino

Yo entiendo que hay que vender libros y esas cosas, pero también debe haber ciertos límites marcados por la decencia. La vergüenza torera, que dicen. La dignidad, eso que les permite dormir bien a los no insomnes y caminar con la cabeza alta por la calle a los bien alimentados. Pues eso es lo que yo creo que ha faltado en este caso por parte de la editorial Destino.

Me diréis que no es para tanto y que se ven a diario cosas mucho peores en este mundillo de los libros. Seguramente, pero en este caso la cuantía del delito se ve magnificada por la dimensión de la persona contra quien se comete, pues estamos hablando de uno de los clásicos del siglo XX: Franz Kafka. (Yo creo que en un arte ocioso e inútil como el literario no pueden valer las leyes de la democracia. La igualdad sería una injusticia. Que vendan todos los Códigos da Vincis que quieran, que me parece bien, pero que no utilicen torticeramente a los grandes para enriquecerse.)
Dice la contraportada de la edición española de Conversaciones con Kafka, de Gustav Janouch: "Un libro bellísimo y cargado de emoción, que nos presenta a un Kafka íntimo y humano. La cara desconocida del genio". Y un poco antes se atreven a comparar este libro ¡¡¡¡con las Conversaciones con Goethe de Eckermann!!!! Lo de "bellísimo y cargado de emoción" lo podemos admitir, porque después de todo es cuestión discutible y subjetiva, pero lo de que presente "un Kafka íntimo y humano" es de risa. No he visto un Kafka más artificial, pedante y acartonado que el que aparece en este libro. Quiero decir que Kafka no aparece por ningún lado, no está, no es, no brilla ni por su ausencia. En la comparación con Eckermann no hace falta ni entrar, por grotesca y desvergonzada.

En ningún lugar del libro (y mucho menos en la cubierta) se hace mención al más que probable carácter "apócrifo" de estas conversaciones de Janouch con Kafka. Vamos, que este libro lo escribió el tal Janouch, sí, pero que de las frases que pone en boca de Kafka no hay que creerse nada de nada. No habría que aceptar como verdadera ni una sola (creo yo).

Abrí el libro con total credulidad e inocencia, pero me bastó leer las explicaciones sobre la historia del libro que hace el propio autor en el prólogo a la segunda edición para saber que estaba ante un auténtico timo. Así entiendo yo, al menos, la explicación: cuando era joven Janouch conoció a Kafka, que era compañero de oficina de su padre; años después, tras todas las humillaciones y derrotas que tuvo que sufrir como judío de Praga durante la Segunda Guerra Mundial, y cuando Kafka ya gozaba de reconocimiento póstumo en todo el mundo, Janouch estaba en la miseria más absoluta; entonces decidió sacarse de la manga este libro de conversaciones con Kafka y ganar un poco de dinero para salir adelante (es comprensible que lo hiciera). Después de todo, Janouch siempre había tenido ínfulas literarias. El apoyo de Max Brod, que no sé si tendría también parte en el negocio (imagino que sí, porque el tío no hizo otra cosa que vivir a costa de su amigo muerto), bastó para darle un aire de rigor y veracidad al asunto.

Me lanzo al vacío y sin paracaídas: no soy un experto investigador sobre la obra de Kafka, pero mi poquito de sentido común me basta para concluir que este libro es un bluff y que la editorial Destino pretende sacarle jugo al timo obviando las dudas más que razonables sobre el tema. Vamos, que la editorial está intentando timar a sabiendas al comprador.
Gracias a Dios (hombre precavido vale por dos), cogí el libro en la biblioteca y no me he gastado un duro en la apuesta. Así no me he sentido tan timado; sólo un poco, colateralmente, en cuanto lector inocente y ciudadano que paga sus impuestos (y por eso lo denuncio aquí, donde puedo).
Ya hablé en su día de otro libro apócrifo, en aquel caso de Nietzsche, pero el espíritu y la letra son totalmente distintos. A mí me parece que el autor anónimo de aquel libro lo hizo por admiración hacia Nietzsche; en cambio, este Janouch, que grita su idolatría sin límites por Kafka, lo que hace es apropiarse rastreramente de su figura. Y lo peor de todo, como digo, son las artimañas de la editorial para seguir vendiéndonos, cincuenta años después, ese robo.

7 comments:

firenze said...

Has hecho bien en no comprarte el libro!

conde-duque said...

Pues sí. Habría tenido que recurrir a la OCU o pedir que me devolvieran el dinero.

Alfonso said...

Estoy prácticamente de acuerdo contigo; es un timo, porque son las conversaciones de Janouch, no las de Kafka. De todas formas, hay frases buenas (pocas), algunas de las cuales ya seleccioné en mi blog, que sí tienen pinta de ser de Kafka. Parece ser que es un libro muy apreciado por los kafkianos, pero sigo sin saber por qué (ese mito de las palabras vivas del maestro...). Yo lo compré en fnac, pero lo devolví en cuanto me lo leí, y me compré otros que me dieron más satisfacciones.
Un saludo

conde-duque said...

Pues serán kafkianos que no han leído a Kafka, digo yo, porque yo no veo a Kafka por ningún lado.
Es cierto que hay frases e ideas muy buenas, y el mérito es todo de Janouch. A él, creo yo, hay que dárselo. Lo que me molesta es que se le quieran adjudicar a Kafka, empezando por el propio Janouch.
Recuerdo la cita sobre el cine en tu blog. Sabía que existía el libro y tenía mucha curiosidad por leerlo. Como ves, ha sido una decepción para mí.
El libro es lo que es y no está tan mal. Lo que me molesta es el "timo editorial".
Un saludo.

Miguel Sanfeliu said...

He tenido este libro en mis manos varias veces. Su interés radica en poder asomarnos a la figura de Kafka, verlo a través de los ojos de un contemporáneo. Pero nunca me decidí a comprarlo. Quizá por lo que de oportunista parece tener y porque suelo desconfiar de este tipo de "recuerdos".
Un saludo.

Anonymous said...

Bien, Conde, a tomar por saco esas pavadas que nos sacan a un muerto celebre y lo airean ficticiamente sin asomo de rigor ni de verguenza, poniendo en su boca palabras o hechos que se saca de la manga el aprovechado. Destino la esta cagando.

Y ya hablando de esto me joden mucho las biografias que sacan conversacion tipo novela, de jilipolleces incluso, y detalles novelisticos para, supongo, hacer mas llevadera la lectura, pero me repatean. Caso de una supuesta biografia de PK Dick que lei no hace mucho y que iba por ahi. El franchute Emmanuel Carrere era el espabilado.

mabaot

conde-duque said...

Hola, Miguel. Sí, si el libro prometía mucho; por eso el chasco es aún mayor. Para conocer a "Kafka persona" mejor dediquémonos a releer sus cartas, sobre todo las dirigidas a Milena. ¡¡¡Qué nombre más bonito: Milena!!!

Buenas, Mabalot. Tú lo has dicho.