Saturday, July 19, 2008
César Aira sobre Cortázar
Tuesday, July 15, 2008
L. B., monaguillo
L. B. era un chico callado, absurdo y aragonés. Tenía la mirada torcida y dispar, como de mula coja. Al amanecer acudía a la iglesia de San Gil Abad con sus ropajes místicos, sus lienzos de misa, sus beatas inconfesas, y nada le excitaba más que imaginar el olor a chocolate caliente derramándose por las piernas de las prostitutas. Las campanas repicaban en la torre mudéjar como cabezas de infieles columpiándose. L. B. observaba los tacones altos de las arrodilladas y se santiguaba frente al sagrario sin mucha convicción. A veces le dolía la mano de tanto masturbarse. Sentía una irresistible repulsión hacia el cura, que disfrutaba dándole collejas.Thursday, July 10, 2008
Sergio Algora, el rey de los juguetes
“A todos los que prendimos de las ramas para ser frutas y acabamos ahorcados: mañana adquiriremos palabras que por fin serán iguales a nosotros y se les concederán a las yemas de nuestros dedos, siempre a punto de morir, todas las orillas desconocidas”.Sergio Algora, Otro rey, la misma reina.
Tras el último infarto, Nerón ha vuelto al desván de los juguetes, de donde sólo salió porque un día lo soñó alguien que no tenía cabeza. Nerón desfilará sonriente junto al soldadito de plomo, fingirá pitidos con la boca desde el tren de hojalata (agitando los brazos para saludarnos) y boxeará de broma con el osito de los parches escoceses en el culo. Cada noche promoverá revoluciones de un mundo mejor y todos los juguetes saldrán de sus cajas bebiendo vino, cantando y gritando: “¡Nos faltan piezas!”. Nerón inventará nuevos personajes felices y estrambóticos que se harán realidad a medida que él los vaya imaginando. En una esquina del Reino se dispondrá una hilera de camas para hacer mucho el amor. Nerón se asomará a la ventana, quitando las telarañas con la mano, y divisará al fondo el desierto gris de los Monegros. Cada viaje será como un crucero invernal, como un bar oscuro y vacío donde los seres fracasados no terminan nunca de tomar la última.
Quien inventó mi nombre ya no está. La última vez que lo vi bajaba sin tridente por las escaleras del Low Club, como un neptuno entre las aguas, como un emperador romano que se toma a broma la decadencia de su imperio. Sirva ahora de epitafio aquella frase inolvidable de El Niño Gusano: “Tengo un podio en mi casa, soy el primero cuando quiero”.
Saturday, June 28, 2008
Friday, June 27, 2008
Thursday, June 26, 2008
Ecce homo, de Nietzsche
Thursday, June 19, 2008
Imágenes
2. Los peces moribundos agitan sus lomos plateados en las cajas de la Lonja. Cualquiera diría que sufren ataques de epilepsia.
3. Un grupo de mariscadoras recogen los reflejos del misterio. Todo es luto en el paisaje: los paños que cubren la superficie calva de la marisma, las barcas varadas en la arena, los vestidos recogidos y arrugados de las mujeres encorvadas, los cánticos que surgen de las cuevas de sus bocas, la sombra de cicatrices y vieiras en sus muslos blanquísimos...
4. Una niña atraviesa el crepúsculo montada en su bicicleta, y en su pupila se refleja el horizonte impar: el infinito. En su memoria virginal no hay ni una sola mancha, pero a los 16 será violada por una horda de marineros borrachos, tantos como veces ha soñado ser princesa.
Monday, June 16, 2008
Thursday, June 12, 2008
Goodbye New York
Friday, May 30, 2008
Del Rubicón a la Gran Manzana
Wednesday, May 28, 2008
Un cucurucho de arenques ahumados
"Mi conocimiento de la ciudad era vaporoso; luces lacerantes, y el retumbar del metro, el hueco de la escalera que había que subir, cuatro paredes de un verde sucio, una cama donde derrumbarse a medio lavar, guiso, café, pan, cafetera, una acera que cabecea ligeramente bajo mis pasos, luego, de nuevo la larga cola de carretillas. Había grandes fogatas de coke llameante donde calentar las manos, y allí calentaba las mías, lo justo para respirar un poco, mucho tiempo después de que ya no las sintiera en absoluto. Recuerdo a un hombre cayéndose de su andamio, colgado del techo a treinta metros de altura, y viniendo a aterrizar a un metro de mí. En el momento de tocar el suelo estaba rojo, pero la sangre se retiró de su rostro como un telón que se levantara y quedó azul y blanco bajo las luces de la obra". Sunday, May 25, 2008
Parejas

Estoy leyendo el nuevo libro de José Manuel Martín Peña, nuestro Luz Tenue. Son once relatos que tratan sobre el mundo de las parejas.
La seña de identidad de JMMP es la sencillez. Escribe con estilo sencillo historias cotidianas sobre gente corriente y moliente a la que le ocurren hechos nada extraordinarios. Pero que nadie se equivoque: lo sencillo no tiene nada que ver con lo fácil. Más bien es al contrario.
Lo que consigue JMMP, como se suele decir de los grandes futbolistas, es hacer que lo difícil parezca muy fácil. Porque escribir bien (sin caer en excesos retóricos, cursiladas o pedanterías) creando personajes vivos y emocionando al lector no es nada fácil; o al menos eso parece al hojear un poco los libros que abarrotan las mesas de novedades y que desprenden olor a cadáver. Y los menos pretenciosos suelen ser los que llegan más lejos, los que cavan más hondo.
Si en Zeppelin JMMP hacía un repaso escueto y brillantísimo de momentos y compañeros de infancia y de juventud en un barrio periférico, en Parejas se ocupa de hombres y mujeres maduros (en torno a los 40) que pertenecen a distintas subclases de la clase media: triunfadores profesionales derrotados en lo más íntimo, matrimonios que se ahogan en el torbellino de los hijos y la hipoteca, parejas con secretos y mentiras que afloran en cuanto se hurga un poco en el felpudo, relaciones que se acaban, gentes que arrastran su fracaso diario entre la ciudad y el campo… Un mundo frágil, desencantado, en general rutinario y gris, a veces -por eso mismo- terrorífico, muy lejos de los sueños y aventuras que adornaron la juventud, una carrera de fondo agotadora con una meta repetida cada fin de mes y su pequeño dios omnipresente: la Hipoteca.
Todavía no lo he terminado de leer (afortunadamente dura más que Zeppelin) pero os lo recomiendo vivamente. Lo que es una lástima es la edición (¡echa uno tanto de menos el buen gusto de Pre-Textos!). JMMP se merece mucho más. Con la cantidad de editoriales pequeñas de calidad que han surgido en los últimos tiempos, no entiendo cómo alguna no ficha a este hombre.
Para conseguir el libro hay que decir una contraseña en la librería: “Breogán” (que es el nombre de la distribuidora). Si no no te dejan pasar al universo de JMMP, cosa que merece muy mucho la pena.
Friday, May 23, 2008
El viento de Manhattan
Thursday, May 22, 2008
El Bremen
Tuesday, May 20, 2008
Preparativos de Nueva York
Monday, May 19, 2008
Winkler en Las Ventas
Saturday, May 17, 2008
Thursday, May 15, 2008
Mendigos de Madrid
Los que van en el metro pueden leer a diario, si quieren, la novela de Madrid, la novela por entregas de su pulule, el folletín de la vida urbana y callejera, Madrid, y no se enteran o no se enteran apenas, por hastío, por aburrimiento, porque tal vez una de las cosas que más difíciles resultan de ver es lo de todos los días. Los que no se enteran son los del coche oficial y la tarjeta del pesebrón. Esos, nada; esos, a la bibliofilia, a las monerías y a recolectar chucherías con las que amueblarse el alma.
Hay mendigos de la droga y mendigos de la calle, y enfermos más o menos terminales que explotan y exhiben cánceres linfáticos, eccemas diversos y úlceras sanguinolentas, y lo cuentan, para que nadie quede sin darse por enterado, en cartones improbables: "Me estoy muriendo", dice el más escueto."
(Miguel Sánchez Ostiz, Peatón de Madrid)
Monday, May 12, 2008
Cousas
Thursday, May 08, 2008
Santiago me espera
Monday, May 05, 2008
La primera nieve
Friday, May 02, 2008
Tuesday, April 29, 2008
Natura Morta
Monday, April 28, 2008
Sunday, April 27, 2008
Las dos esfinges
Wednesday, April 23, 2008
Monday, April 21, 2008
Fobias
Sunday, April 20, 2008
La luz, la hoja, la nieve
(Vicente Valero, Diario de un acercamiento, Pre-Textos, 2008)
Saturday, April 19, 2008
Friday, April 18, 2008
El viaje de las pléyades
Además, Aroa escribe como los grandes, está tocada por las Musas, tiene algo especial. De su mano salen imágenes preciosas, fulgurantes, contundentes, que hacen sentir y dan que pensar, que son capaces de glosar lo que casi nunca vemos de las cosas, lo que realmente importa, lo más verdadero. Porque Aroa da vida a los objetos, los llena con lo que sentimos, con lo que ellos nos hacen sentir, con el significado que al darles nos devuelven como si fuesen espejos. Y todo viaja a lomos de la música, una melodía cada vez distinta pero siempre bella, muy bella.
Y es que Aroa cuando escribe es siempre una niña (una niña que se enfada, se entusiasma, maldice, colorea...). Por eso ve la verdad de las cosas, colmando de sentido -o sinsentido- nuestra brega cotidiana.
Acaba de llegarme esto por mail, que me ha gustado mucho:
"Paso hambre de dos a cuatro de la tarde, es la hora crítica. Luego comienza el ajetreo, los papeles se revuelven en las mesas. Comienza la tarde a caerse sin método que la detenga. Y el sol se refleja cada día en los edificios lejanos de la Castellana, donde la gente gana mucho más dinero que nosotros, los periféricos, los extrarrádicos. Les veo reunirse en sus despachos acristalados, deslumbrándonos, brillan entre sus monedas, matando el color de nuestras pantallas."
Su blog se ha tomado un descanso. Espero que se acabe ya (el descanso, digo, no el blog), que ya van para doce días... y tenemos mono.
Thursday, April 17, 2008
Links & News
Los pájaros sabios de la plaza de la Cebada
Wednesday, April 16, 2008
Tuesday, April 15, 2008
Mar de Galilea
Tras media hora de paseos, subió las escaleras del ayuntamiento, destapó la cabeza de su madre, le dio un beso en la frente y gritó: "La he 'matao'... ahora estás callada, te quiero mucho". Su bar se llamaba Mar de Galilea.
Lo ha contado La Verdad de Murcia.
Monday, April 14, 2008
Cien paseos romanos
Sunday, April 13, 2008
Los monstruos de Einstein
Nací el 25 de agosto de 1949: cuatro días más tarde los rusos probaron con éxito su primera bomba atómica y así apareció la disuasión. De modo que tuve esos cuatro días de tranquilidad, más de lo que nunca tuvieron los de menor edad. En realidad no los aproveché mucho. Me pasé la mitad del tiempo dentro de una burbuja. Apacibles como pintaban las cosas, nací en estado de conmoción aguda. Mi madre dice que parecía Orson Welles desencajado de furia. Al cuarto día me había repuesto, pero el mundo había dado un giro para peor. Era un mundo nuclear. Si tengo que decirles la verdad, no me sentía nada bien. Tenía un sueño y una fiebre terribles. No dejaba de vomitar. Me entregaba a incontenibles accesos de llanto... Cuando tenía doce o trece años la televisión empezó a mostrar mapas de objetivos del sudeste de Inglaterra: Londres era el centro del blanco; los condados cercanos eran las franjas periféricas. Yo solía irme de la sala lo más rápido posible. Ignoraba por qué había armas nucleares en mi vida o quién las había metido ahí. No sabía qué hacer con ellas. Quería quitármelas de la cabeza. Me enfermaban.
Friday, April 11, 2008
Wednesday, April 09, 2008
Los cartógrafos rusos

Sunday, April 06, 2008
Las viejas y yo
Pues calculo que no la habré visto desde hace cuatro o cinco meses. Es posible que se haya muerto. Espero que no, que esté bien, en alguna residencia o en otro sitio, con su café y su croissant. Ojalá.
Friday, April 04, 2008
La zona de pulmón y la zona de los enfermos mentales
Vista de Roma desde el Gianicolo
Thursday, April 03, 2008
La envidia del maestro
Por algún tiempo permanecí escuchándole. Al principio me tenía simpatía, pero después se puso molestísimo conmigo. Esto aconteció cuando me atreví a refutarle alguna de sus sentencias y opiniones, cuando comencé a razonar contra lo que él sostenía y a manifestarme en el curso de las polémicas, algunas veces, superior a él.
Esto mismo hizo también que algunos que gozaban de fama de sobresalientes entre más condiscípulos se indignasen contra mí que era más joven y con menos tiempo de estudios que ellos.De aquí en verdad data el principio de mis calamidades que continúan hasta el día de hoy; pues, cuanto más se extendía mi fama, más me socavaba la envidia ajena".
Wednesday, April 02, 2008
Monday, March 31, 2008
Un prólogo vagamente asténico
Algunos amigos me preguntan: ¿hasta cuándo vas a seguir publicando ese diario? Se dan cuenta de que podría volverme loco. No sé, les digo, pero mientras siga apareciendo, me gusta que lo haga como hasta hoy, en esta editorial, para estos lectores, en una razonable penumbra.
Madrid es un pueblo defectuoso, pequeño, con las aceras estrechas y perpetuamente levantadas. Ni siquiera tiene un río digno de ese nombre. Hubo un alcalde que quiso darle esa apariencia, lo canalizó, lo represó y lo sembró con unas docenas de patos y ánades que amanecieron a la semana descalabrados y muertos a cantazos. Cada día desaparecen media docena de casas viejas y levantan en su lugar otras horribles, pero algunos pocos seguramente no lo cambiaríamos ya por ninguna otra ciudad, por hermosa que fuese. Ni siquiera París. Esto es quizá, en el fondo, lo que peor lleva uno: ser tan poco cosmopolita.
Es cierto que podía ensayar también los giros cósmicos, hablar del mundo y sus terribles problemas, del hambre, de las guerras, de los opresores y de los oprimidos, de la Solidaridad, de Dios o de la Historia, el juego que darían Chiapas y Sarajevo, el juego que están dando ya en la literatura catalana los genocidios y los genocidas, en fin, de todos esos grandes y estocolmeños asuntos que nos comprometen bastante poco y que no suelen cambiar nuestros hábitos de vida, pero es difícil imprimir a la voz un timbre adecuado para abordarlos, si no se es, como decía Stendhal, un pequeño farsante.
Aseguraba Renard que a él su Diario le vaciaba. Si yo notara que a mí éste me vaciaba, lo dejaría. Al contrario, uno procura llenar el diario de casi todo. No sé por qué, los diarios me han parecido siempre uno de aquellos viejos ultramarinos en los que se vendía de todo, de aquí y de las colonias, y en cuya trastienda solía reunirse, al final de la tarde, una selecta cofradía. También yo, al atardecer, "la hora de la pintura" y de las confidencias, vengo al diario, colmado mío solo, y tertulio conmigo sin resignarme a que el día se lo lleve la noche como una pavesa. Asimismo creo que se van publicando estas estancias para que tú y yo, mutuas ficciones, nos hagamos compañía un rato, a la espera de ese invierno que deseo no nos sea demasiado cruel ni largo. Luego vendrán esta y otras muchas primaveras, y muchos otros inviernos, cantarán de nuevo los jilgueros y petirrojos, las acacias del Rastro se llenarán de flores y la plaza de París se cubrirá de las hojas secas de los castaños. Estamos aquí para celebrar que la vida pasa igual para todos. Estos diarios son los ojos míos y los tuyos, y deben mirarlo todo, incluso les sorprenderemos guiñándose aquí y allá, cuando tengan esa fantasía o cuando la realidad se contonee inesperada y llamativamente.
Mientras tanto, tratemos de vivir conforme a aquella máxima, "nadie es más que nadie". Es el único modo que tienen las almas de acercarse unas a otras y enaltecerse un poco, cuando comprenden que la verdad es de todos.
No me diréis que no es un texto maravilloso... De lo mejor que se ha escrito en las últimas décadas. (Aquí es donde el lector del blog se sonríe y piensa: "Hala, ya está otra vez el exagerado del Conde, que cuando algo le gusta es que se pierde..."). Igual que se hizo una pequeña antología de textos sobre Extremadura extraídos de estos diarios (Capricho extremeño se titulaba), yo creo que se debería hacer otra con textos sobre Madrid.
Sunday, March 30, 2008
La pintura de paisajes
Nuestro arte siempre ha sido pródigo en la pintura de paisajes. Prácticamente ningún rincón de las casi infinitas provincias carece de un recordatorio historiado en la seda o el bambú. Lo cual produce, si se reflexiona un momento, un efecto curioso sobre la imaginación. Cuando todo lo que podemos ver en un extenso viaje imaginario (que podría llevarnos la vida entera, ¡tan corta es nuestra vida!), todos los lugares y miradas, han sido traducidos al modo de un arte tranquilo y mudo, que se ejerce con cierta independencia del tiempo y sus muchos avatares, entonces la traducción misma, el trabajo del que han surgido, se vuelve precisamente imaginaria, fantástica, como el dragón...".
(César Aira, Una novela china)
